Vídeo recetas Campofrío

Una buena película, igual que un buen plato de comida, entra por los ojos. Pero además se cuela por los oídos, despierta sensaciones, revoluciona recuerdos y consigue que uno se sienta protagonista de algo que jamás había vivido. Las historias en movimiento tienen un inusitado poder para atraparnos y llegarnos hondo, el cine lo sabe de sobra. Quizá por eso, los vídeos de internet se han convertido en uno de los contenidos más consumidos y preferidos. Cada vez se elige más mirar frente a leer. Y es que el poder didáctico y adictivo de los vídeos no tiene discusión. Pero para que calen, hay que hacerlos bien. Por eso, Campofrío decidió confiar a profesionales la producción de sus primeras vídeo-recetas. Un acierto, porque coordinar la impresionante maquinaria que hay detrás de cada una no es empresa fácil. Partimos de una exhaustiva investigación para conocer, analizar y entender la marca, los productos, el público, sus motivaciones… Con esa información, elaboramos diferentes ideas de recetas, que combinan sabor y aspecto mimando todos los detalles. Platos sencillos de elaborar, accesibles y orientados a ensalzar el producto, capaces de concentrar filosofía de la marca. Decidir el atrezzo, los modelos, la luz, el decorado, la música, la tipografía… Un arduo trabajo previo que queda resumido en un dossier, la biblia del proyecto. El día del rodaje, también hay mucho trabajo: preparar el decorado, ensayar la actuación, probar las luces, traer los ingredientes y preparar un sinfín de detalles, a cargo de una larga lista de profesionales especialistas. Tras montar, sonorizar y postproducir, los deliciosos vídeos estaban por fin listos para degustar. Y cómo no, para compartir.